miércoles, 12 de diciembre de 2012
jueves, 30 de agosto de 2012
lunes, 20 de agosto de 2012
jueves, 22 de marzo de 2012
domingo, 4 de marzo de 2012
viernes, 2 de marzo de 2012
miércoles, 29 de febrero de 2012
Lección samurai
Cerca de Tokyo vivía un gran samurái, ya anciano, que ahora se dedicaba a enseñar el budismo zen a los jóvenes. A pesar de su edad, corría la leyenda de que aún era capaz de derrotar a cualquier adversario.
Cierta tarde, un guerrero, conocido por su total falta de escrúpulos, apareció por allí. Era famoso por utilizar la técnica de la provocación: esperaba que su adversario hiciera el primer movimiento y, dotado de una inteligencia privilegiada para captar los errores cometidos contraatacaba con velocidad fulminante.
El joven e impaciente guerrero jamás había perdido una lucha.
La bolsa de los deseos
Un emperador estaba por salir de su palacio para dar un paseo matutino, cuando, a las puertas del mismo, se encuentra con un mendigo. Suponiendo el pedido de una limosna, le preguntó: ¿Qué quieres?
El mendigo lo miró y le dijo: -Me preguntas de una manera... como si tú pudieras satisfacer mi deseo.
El emperador le respondió: -Por supuesto que puedo satisfacer tu deseo... ¿Cuál es?
Mi viejo
Amado Hijo: El día que este viejo y ya no sea el mismo: TEN PACIENCIA Y COMPRENDEME. Cuando derrame comida sobre mi camisa y olvide como atarme mis zapatos tenme paciencia recuerda las horas que pase enseñandote a hacer las mismas cosas. Si cuando conversas conmigo, repito y repito las mismas palabras y sabes de sobra como termina, no me interrumpas y escuchame. Cuando
Amado Hijo: El día que este viejo y ya no sea el mismo: TEN PACIENCIA Y COMPRENDEME. Cuando derrame comida sobre mi camisa y olvide como atarme mis zapatos tenme paciencia recuerda las horas que pase enseñandote a hacer las mismas cosas. Si cuando conversas conmigo, repito y repito las mismas palabras y sabes de sobra como termina, no me interrumpas y escuchame. Cuando
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








